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domingo, 23 de abril de 2017

Tehuacán: Museo Hidromineral "Manantial de Peñafiel"

Museo Hidromineral "Manantial de Peñafiel"


El Museo Hidromineral de Tehuacán está dedicado a la historia del manantial, las propiedades minerales de sus aguas y los procesos de aprovechamiento del mismo. El manantial nace del agua subterránea proveniente de los deshielos del Pico de Orizaba, la cual, al filtrarse por las capas del subsuelo, emerge como agua pura y rica en minerales.

Durante el inicio del recorrido apreciará los bellos jardines de cactáceas y el mural del maestro Desiderio Hernández Xochiliotzin, en el que se recrea la historia de Tehuacán, además de aprender sobre la historia del manantial, desde 1445 cuando los pobladores ya sabían sobre las cualidades curativas de los minerales del agua. . Posteriormente, observará en varias salas la maquinaria utilizada y los procesos manuales e industriales en la elaboración de las bebidas embotelladas, además de ofrecerle una prueba del agua mineral proveniente de un manantial del Pico de Orizaba. Incluso podrá degustar el agua de "El Chorrito".


El museo esta abierto al público sin ningún costo con el único requisito de solicitar una cita previa a la visita en caso de realizarse en grupo al teléfono (238) 380 3400.
Existen también recorridos guiados de Lunes a Domingos a las 11:00 y 16:00 horas.

Zacatlán de las Manzanas: Museo de Relojería Alberto Olvera Hernádez y Reloj Floral

Museo de Relojería Alberto Olvera Hernádez

Zacatlán es un importante centro dedicado a la fabricación de relojes monumentales, y el museo pretende rendir homenaje a tan ilustre labor.

Fundado en honor del empresario relojero don Alberto Olvera Hernández, fundador de la Primera Fabrica de Relojes Monumentales en América latina: “Relojes Centenario”.

Fue inaugurado el 13 de septiembre de 1993, exhibiendo una variedad de piezas originales y réplicas de relojes de todos los tiempos. Entre las joyas de la exposición se encuentran objetos medidores utilizados en el año 2 000 a.n.e y relojes de fuego con velas graduadas del 1 200 d.n.e. El visitante puede realizar un recorrido por toda la planta, y experimentar todo el proceso para fabricar un reloj, desde la fundición hasta la prueba final del reloj.

Entrada libre de Lunes a Viernes de 10:00 a 17:00 horas. Sábado y Domingo de 10:00 a 15:00 horas.Los sábados a las 21hrs, tiene lugar el curioso espectáculo de autómatas en la fachada de la Fábrica.

Reloj Floral


Hermosa plazoleta recubierta con un fino manto de césped en el que hay un gran reloj, formado por dos carátulas opuestas de cinco metros de diámetro y cientos de flores ordenadas y colocadas para que la imagen resulte perfecta.


Hasta el día de hoy este es el único reloj en su género, ya que entre otras peculiaridades tiene nueve melodías diferentes, sonando de manera distinta en cada estación del año.

sábado, 22 de abril de 2017

Tepeyahualco: Zona Arqueológica de Cantona

Zona Arqueológica de Cantona

La zona arqueológica de Cantona es el recuerdo imborrable de una regia ciudad prehispánica. Su tamaño e importancia rivalizó con Tenochtitlan. Situada entre los municipios de Tepeyahualco y Coyoaco, al norte de la laguna del Salado, Cantona fue una de las ciudades más urbanizadas de México, siguiendo un esquema constructivo estudiado y planificado sin dejar ni un sólo rincón al azar. Los primeros exploradores de esta ciudad fueron Henri de Saussure en 1885, Nicolás de León ya a principios del siglo XX, Paul Gendrop en 1938, Eduardo Noguera en 1958 y Diana López en 1980. Todos ellos fueron aportando datos sobre las características del lugar.

La antigua Cantona destacó por su porte solemne a lo largo de sus 12 kilómetros cuadrados de extensión. La ciudad fue una de las más grandes de Mesoamérica, viviendo su máximo apogeo entorno a los siglos VIII y IX d.n.e. coincidiendo con el declive de otras grandes ciudades como Teotihuacan o Cholula. La importancia del lugar estuvo también muy relacionada con su situación como encrucijada de caminos entre el Golfo Sur y el Altiplano Central.

La zona arqueológica presenta tres áreas urbanas claramente diferenciadas: la gran Acrópolis, la zona de viviendas, con más de 3 000 patios habitacionales, y los 24 juegos de pelota, una cifra muy superior a la de cualquier otra ciudad de la época.

El entramado urbano presenta una estructura ordenada, intercomunicada por una red de calzadas elevadas (algunas llegando a alcanzar un kilómetro de largo), escalinatas, rampas y pasillos. Llama la atención la ausencia de argamasa para unir a los bloques de piedra que conforman los distintos edificios, aunque sí se utilizó lodo como material de unión. Tampoco existe el estuco como elemento decorativo.

Muchas teorías apuntan a la especialización de trabajos de los habitantes y a la agrupación de clases sociales en los distintos puntos de la ciudad, formando barrios diferenciados atendiendo a una jerarquía económica.

La suma de peculiaridades de la antigua ciudad de Cantona da una idea clara del modo de vida de sus habitantes y su avanzada organización, asentando las bases de una sociedad civilizada que gozó de gloria durante más de un siglo y que despierta la curiosidad y admiración de quien la descubre por primera vez.

Museo de Cantona
La zona arqueológica de Cantona dispone de un museo en el que se exponen las piezas más interesantes encontradas durante las excavaciones. El ajuar museítico cuenta con más de 4 500 piezas entre las que se destacan la representación de Xutecutli, el dios del fuego. Resalta, además, un collar formado por 421 piezas, principalmente de jade.

Abierto de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas.